Me licencié en ingeniería alimentaria y también tengo titulaciones como profesional de control de calidad y auditora interna. Mi cargo oficial es asistente de control de calidad, pero mis responsabilidades van mucho más allá de este título. Además de las tareas propias de un asistente, también realizo inspecciones de calidad por turnos y actualmente soy la única responsable de gestionar las reclamaciones de los proveedores de principio a fin.
¿Por qué elegiste esta profesión?
El campo de la gestión de la calidad ya me atraía durante mis estudios por su precisión y su enfoque orientado a los sistemas. Otro factor importante fue que este sector ofrece oportunidades y perspectivas a largo plazo significativamente mejores que mi profesión original. Quería elegir una trayectoria profesional que se ajustara a mis intereses profesionales y que, al mismo tiempo, me permitiera construir un futuro más estable desde el punto de vista financiero.
¿Hay alguna ventaja en elegir tu profesión como mujer?
Es una pregunta difícil, pero diría que las mujeres suelen ver las cosas desde una perspectiva ligeramente diferente. Tendemos a fijarnos en los pequeños detalles de forma más instintiva, detalles que otros podrían pasar por alto, y en la gestión de la calidad, estas pequeñas cosas suelen marcar una gran diferencia. La multitarea también es esencial en nuestro campo. Además de mis funciones principales como asistente, gestiono las quejas de los proveedores y participo activamente en las inspecciones por turnos. Esta capacidad de dividir mi atención me ayuda a manejar tanto el trabajo administrativo preciso en el ordenador como el ritmo rápido de la línea de producción, manteniendo todo bajo control.
¿Tienes algún modelo femenino a seguir?
En lugar de destacar a una persona en concreto, me gustaría señalar una actitud que muchas mujeres representan. Considero modelos a seguir a todas las mujeres que han tenido el coraje y la perseverancia de demostrar su valía en un entorno profesional y crear un valor duradero en su campo.
¿Cuáles son tus mayores logros?
Mi base profesional se estableció gracias a mi título de ingeniería, dos certificados de idiomas y mi trabajo de investigación académica. Partiendo de ahí, considero que mi mayor logro es la continua ampliación de mis conocimientos prácticos. Valoro mucho poder adquirir conocimientos en cada vez más áreas y desarrollar un conjunto de habilidades más amplio a través de mi trabajo diario. Para mí es importante no limitarme a una sola tarea, sino ser capaz de manejar muchos procesos de forma independiente y comprender los flujos de trabajo con confianza.
¿Qué consejo darías a las jóvenes que están pensando en dedicarse a la ciencia?
Les aconsejaría que se centraran en adquirir conocimientos reales y prácticos, ya que eso es lo que proporciona una confianza genuina, evitando siempre la arrogancia. La empatía y un enfoque humano hacia los demás son esenciales, porque la experiencia profesional por sí sola no es suficiente; las relaciones son lo que realmente hace avanzar las cosas. Lo más importante es que tengan fuerza interior y nunca se dejen oprimir, porque sus conocimientos y su trabajo hablarán por sí mismos.
¿Qué es lo más divertido o memorable que te ha pasado mientras trabajabas en TC?
Aunque casi todos los días hay pequeños momentos de alegría, la experiencia más memorable e in e fue cuando, justo después de obtener mi carné de conducir, sin coche propio y con muy poca experiencia al volante, tuve que conducir solo hasta otra de nuestras plantas. Estaba muy nerviosa, pero sabía que tenía que afrontar la situación. Cuando llegué sana y salva, la sensación de logro y orgullo que sentí compensó todo el estrés. Fue una de esas situaciones en las que verme en una situación difícil me demostró que soy capaz de mucho más de lo que creía inicialmente.
¿Es difícil compaginar la vida profesional y la vida privada?
No voy a fingir lo contrario: encontrar el equilibrio suele ser muy difícil. Hay días en los que estoy tan agotada mental y emocionalmente después del trabajo que me cuesta recuperar el impulso en casa y ocuparme de las tareas domésticas. Recuerdo que, como soltera y sin apoyo, esto era aún más exigente. Ahora, al tener una relación sana, tengo la suerte de contar con apoyo, pero aun así, no siempre es posible descansar adecuadamente al final del día; a veces, después de un «segundo turno», simplemente no me queda energía. A pesar de estos retos, estoy orgullosa de poder compaginar ambas áreas de mi vida. Tener una base estable me da fuerzas adicionales, lo que me permite mirar con optimismo hacia la mañana siguiente, incluso después de los días más agotadores.