Mi lema es «walk the talk»: hacer aquello a lo que me comprometo. Busco soluciones concretas, preferiblemente digitales, rápidas y fáciles de implementar, sin perseguir la perfección a cualquier precio. Creo firmemente en escuchar a las personas y potenciar su talento. A menudo utilizo metáforas para transformar la complejidad en una visión compartida. Trabajo en Trocellen desde 2008 y mi objetivo es conectar los datos, la tecnología y las personas para impulsar el cambio estratégico.
Cuéntenos cuánto tiempo lleva trabajando en la empresa y en qué puesto comenzó.
Formo parte de la familia Trocellen desde 2008. Me incorporé a la empresa hace unos 18 años como Application Engineer del área de Footwear. Desde el primer día he afrontado cada reto con una mentalidad pragmática: cuando surge un problema, me gusta resolverlo de una vez por todas, dando preferencia a la automatización y la digitalización.
¿Cuál es su formación académica y profesional?
Soy ingeniero de gestión, pero me considero un estudiante permanente. Me gusta mantenerme informado y aprender cosas nuevas, no solo sobre tecnología y Data Science –en 2025 me convertí oficialmente en Data Scientist–, sino también sobre economía, historia y dinámicas de liderazgo.
¿Cómo ha progresado dentro de la empresa?
Creo que me he ganado la confianza de la empresa gracias a mi trabajo diario, basado en el compromiso, la disponibilidad y la búsqueda de soluciones. Mi esfuerzo constante por digitalizar y mejorar los procesos con los que trabajo –por ejemplo, MAD y los dashboards–, los productos que he creado y patentado, entre ellos el primer tatami de polietileno del mundo para judo, y mi necesidad de trabajar en equipo y para el equipo son, sin duda, activos importantes para Trocellen.
¿Cuáles son actualmente sus principales tareas y responsabilidades?
Actualmente dirijo la Unidad de Negocio Footwear & Tatami, gestiono la estrategia de crecimiento de esta línea de negocio y coordino el equipo de ventas. Mi función tiene dos vertientes: por un lado, desarrollo soluciones B2B y B2C en estrecha colaboración con socios y clientes; por otro, utilizo la Data Science para analizar datos complejos, extraer historias significativas y apoyar las decisiones estratégicas de la empresa. En mi gestión diaria, siempre intento comunicar mi visión mediante metáforas y citas para que todos puedan comprenderla con mayor facilidad.
Lleva aproximadamente 18 años trabajando aquí. ¿Por qué sigue disfrutando de su trabajo en Trocellen?
Después de 18 años, Trocellen sigue estimulándome y entusiasmándome porque me ofrece espacio para innovar y libertad para crear soluciones que generan un impacto real. Pero lo cierto es que lo que más satisfacción me produce es hacer cosas que hagan felices a las personas que me rodean: el aprecio y los comentarios positivos de mi equipo y de mis compañeros son mi mayor recompensa y reconocimiento. Creo firmemente en un liderazgo amable y en la escucha activa.
¿Podría contarnos un poco sobre su vida privada o sus aficiones para que podamos conocerle mejor? ¿Cómo concilia el trabajo y la vida privada?
Mi pasión por el espíritu de equipo también se refleja en mi vida privada: me encantan los deportes de equipo, especialmente el baloncesto. En mi tiempo libre pongo mis capacidades al servicio de una asociación de baloncesto como miembro de su junta directiva. Esta participación activa en el deporte me ayuda a desconectar y a recargar energías para el trabajo.
¿Qué recomendaría a los nuevos compañeros que quieran desarrollar una carrera de éxito similar en Trocellen?
Mi consejo se resume en dos puntos. El primero es «walk the talk»: no se limiten a teorizar; pónganse manos a la obra, prueben las soluciones personalmente y busquen una ejecución concreta en lugar de la perfección absoluta. El segundo es invertir en las relaciones humanas: escuchen a sus compañeros, valoren a las personas con las que trabajan e intenten siempre simplificar la complejidad. El éxito nunca es un logro individual, sino un deporte de equipo.