Soy licenciado en Ingeniería Ambiental y en TCI ocupo el puesto de asistente de HSEQ y ASPP (responsable de prevención y protección de la salud y la seguridad).

¿Por qué elegiste esta profesión?

Siempre he tenido una curiosidad natural por los procesos y las materias científicas. El reto de resolver problemas complejos es lo que me llevó a seguir mi trayectoria académica y profesional.

¿Hay alguna ventaja en elegir tu profesión siendo mujer?

Creo que la diversidad de perspectivas es un gran valor; las mujeres suelen aportar un enfoque multidisciplinar y una gran capacidad para resolver problemas.

¿Tienes algún modelo femenino a seguir?

Samantha Cristoforetti, por su extraordinaria preparación técnica y su capacidad para comunicar la ciencia de forma accesible.

¿Cuáles son tus mayores logros?

Desde el punto de vista profesional, la conciencia de haber contribuido de manera significativa a definir procesos y procedimientos en el ámbito de la seguridad laboral y la protección del medio ambiente.

¿Qué consejo darías a las jóvenes que están pensando en dedicarse a la ciencia?

El consejo que les daría es que no tengan miedo a cometer errores y que no se dejen influir por quienes dicen que «no es un trabajo para mujeres».

¿Qué es lo más divertido o memorable que te ha pasado mientras trabajabas en TC?

Lo que más me llamó la atención desde los primeros días en TCI fue experimentar un entorno multinacional en el que hay elementos interesantes y muy instructivos de una cultura tan diferente a la nuestra, como es la cultura japonesa.

¿Es difícil compaginar la carrera profesional y la vida privada?

Equilibrar la vida profesional y la vida privada es sin duda un reto que requiere organización, pero gracias a una cultura corporativa inclusiva, es posible encontrar el equilibrio adecuado.