Espuma de polietileno reticulado de célula cerrada (espuma XL-PE)
La espuma de polietileno reticulado es una espuma de célula cerrada, que hace el material más duradero. La estructura reticulada puede iniciarse mediante la adición de agentes reticulantes químicos o mediante el tratamiento con electrones acelerados. Aunque los materiales para los productos pueden producirse de diferentes poliolefinas, como EVA o polipropileno, es habitual denominarlos espumas XL-PE en lugar de llamarlos espumas XL-PO, lo que sería correcto. Para simplificar, en este texto se utiliza la denominación «espuma XL-PE», que abarca también otros materiales con base de poliolefina.
La espuma XL-PE muestra una resistencia al agua y a muchos productos químicos como su principal materia prima, el polietileno. Las células finas y la estructura celular cerrada crean un producto flexible pero estable con un tacto agradable y un efecto de amortiguación de vibraciones muy elevado.
Las superficies de espuma XL-PE reticuladas químicamente son bastante resistentes, mediante la aplicación de modificaciones superficiales se pueden alcanzar propiedades como la conductividad en la superficie y una mayor resistencia al fuego.
Debido a las propiedades del polietileno, las espumas XL-PE se utilizan habitualmente en la industria automotriz, la arquitectura y la ingeniería mecánica para el aislamiento térmico y acústico o como espuma para relleno.
Una de sus mayores ventajas es que mantiene su capacidad aislante incluso después de décadas: es resistente a los efectos del clima y a los productos químicos, por lo que ni siquiera el moho aparece sobre ellas.
También es bueno para las juntas de expansión y como espuma embalaje.